Euribor

El Euribor es el índice de referencia que indica el tipo de interés promedio al que las entidades financieras se ofrecen a prestar dinero en el mercado interbancario del euro.

El euríbor a 12 meses es uno de los elementos que forman el interés de los préstamos hipotecarios a tipo variable. Así, si firmamos una hipoteca a euríbor, el tipo aplicado es la suma del valor de este índice de referencia más un diferencial fijo que se ha acordado en la firma del contrato entre el cliente y la entidad.

Imaginemos, por ejemplo, que hemos contratado una hipoteca que tiene un interés de euríbor más 1%. Si el último valor registrado por este índice es del 0,5%, el interés que se aplicará será del 1,5% (1 + 0,5).

El interés de las hipotecas se revisa semestral o anualmente. Por lo tanto, si en el momento de la revisión el euríbor ha subido respecto al semestre o al año anterior, el tipo aplicado será más alto y las cuotas siguientes serán más caras. Y lo mismo ocurre a la inversa: si esta referencia está más baja al revisar el contrato, el interés se reducirá y se abaratarán las mensualidades.

Pros y contras de las hipotecas ligadas al euribor

En estos momentos, los préstamos hipotecarios forman un buen tándem con el euríbor, pues el valor de este índice es muy bajo. Sin embargo, que las hipotecas estén ligadas a una referencia cambiante también tiene sus inconvenientes. Veamos cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles de esta relación:

Ventajas

  •  El interés de las hipotecas ligadas al euríbor es muy bajo actualmente, pues este índice cotiza en negativo.
  •  El interés de las hipotecas ligadas al euríbor es muy bajo actualmente, pues este índice cotiza en negativo.
  •  El interés de las hipotecas ligadas al euríbor es muy bajo actualmente, pues este índice cotiza en negativo.

Inconvenientes

  •  Las primeras cuotas de las hipotecas variables suelen ser más altas, pues normalmente los bancos aplican un interés fijo durante los primeros 12 o 24 meses del plazo.
  •  El precio de las mensualidades cambia cada año o semestre, así que los créditos ligados a este índice no son aptos para personas con poca tolerancia al riesgo.
  •  Podrían ser más caras que las fijas a largo plazo, en el caso de que el euríbor alcance niveles de 2008 o similares.

Consejos: no solo hay que fijarse en la referencia de la hipoteca

El valor de los índices de referencia no es lo único que debemos tener en cuenta al buscar un crédito hipotecario, pues existen muchos elementos que pueden hacernos pagar más o menos dinero. Veamos en qué más debemos fijarnos:

  • En el diferencial: cuanto mayor sea, más alto será el interés de nuestro préstamo. Por ello, es fundamental negociar un diferencial lo más reducido posible.
  • En el interés fijo inicial: la mayoría de las hipotecas ligadas al euríbor tienen un interés fijo que se aplica durante el primer año. Lo aconsejable es dar con un préstamo que tenga un tipo inicial relativamente bajo.
  • En las comisiones: no solo la de apertura, sino también la de amortización anticipada, la de subrogación y la de novación.
  • En los requisitos de vinculación: solo debemos aceptar aquellos productos combinados que nos interesen y nos compensen.

En los países fuera de la zona del euro, como los Estados Unidos y Gran Bretaña, el LIBOR es utiliza como interés básico.

Tipo de interés hipotecario variable o tipo de interés hipotecario fijo

En el momento en que concluya una hipoteca, deberá determinar durante cuánto tiempo fija los intereses hipotecarios. En la mayoría de países se puede elegir entre un tipo de interés variable y uno fijo. Que un tipo de interés hipotecario variable sea interesante para Ud. depende de numerosos factores. El factor principal es el hecho de si quiere y puede soportar grandes variaciones de las cargas hipotecarias a pagar. Como puede ver en la página de gráficos del Euribor de este sitio web, puede haber enormes fluctuaciones. Si no le gustan estas fluctuaciones del tipo de interés, entonces no le interesará el interés variable.

Desde un punto de vista histórico, las personas que aceptan de forma consecuente un tipo de interés variable, terminan pagando menos que las personas que eligen un tipo de interés fijo. Pero que esto siempre sea así o no, depende de diversos factores, entre ellos la inflación actual. Debido al hecho de que estos últimos años la diferencia entre interés fijo y variable es muy pequeña, muchas personas se deciden actualmente (y con razón) por un largo periodo de interés fijo.