La jubilación

Ahorrar para la jubilación: Mejores métodos

El futuro es incierto, por lo que cuanto antes se comience a pensar en lo que tiene ve venir (jubilacion?), mejor que mejor. Es precisamente lo que ocurre cuando uno se aproxima a su edad de jubilación. ¿Vas a empezar a ahorrar para la jubilación? Entonces lo que te contamos en este artículo te interesa.

Al planificar la jubilación, la verdad es que cuanto antes comiences a ahorrar e invertir en mejorar tus ahorros, mejor será. E incluso si has comenzado a ahorrar tarde o aún no has empezado si quiera, es importante saber que no estás solo y que hay pasos que puedes seguir para aumentar tus ahorros para la jubilación.

«Nunca es demasiado tarde para comenzar», dice Debra Greenberg, directora de soluciones de jubilación y riqueza personal del Banco de América. Así que es hora de que consideres  los siguientes consejos, que pueden ayudarte a aumentar tus ahorros, sin importar en qué etapa de la vida te encuentres.

Planes de pensiones.

Uno de los beneficios más importantes de la planificación de la jubilación es contar con un plan de pensiones, que te permite planificar con anticipación y reducir tu estrés durante la jubilación en relación al dinero disponible para gastar o ahorrar.

La planificación de la jubilación ofrece varios beneficios fiscales, incluida la reducción de la cantidad de impuestos sobre la renta que pagará durante la jubilación y garantizar que los beneficiarios de la jubilación y otros tipos de cuentas paguen la menor cantidad de impuestos posible.

Una de las áreas clave que muchas personas pasan por alto durante su vida al ahorrar para la jubilación es la diversificación de impuestos. Esto implica establecer diferentes «grupos» de dinero en cuentas que están sujetas a impuestos, libres de impuestos y con impuestos diferidos. Estas cuentas diferentes permiten que los ingresos durante la jubilación se retiren estratégicamente de una variedad de fuentes dependiendo de las condiciones futuras.

Uno de los mayores beneficios de la planificación, en general, es que con un plan de pensiones puedes determinar cómo se relacionan entre sí todos tus objetivos financieros en lugar de evaluarlos de forma aislada. ¿Cuáles son las consecuencias fiscales de mi decisión de inversión? ¿Cómo afectará la decisión de comprar un seguro adicional mi contribución al ahorro? ¿Cómo afectan estos problemas a mis herederos? Piensa en sus decisiones financieras no como una serie de decisiones, sino como muchos intereses en competencia, cada uno de los cuales se ve afectado por el resto.

Cuentas individuales de jubilación (IRA)

Otra opción de ahorro para la jubilación es recurrir a las cuentas individuales de jubilación (IRA). Una IRA es una cuenta de inversión. Puedes usar la cuenta para invertir en acciones, bonos, fondos mutuos, ETF y otros tipos de inversiones una vez hayas ingresado dinero en ella. Las cuentas IRA tradicionales proporcionan un crecimiento con impuestos diferidos. Esto significa que tu dinero crece libre de impuestos hasta que comienzas a retirar distribuciones, momento en el cual se les agrega un impuesto a tus retiros, con la tasa de impuestos sobre la renta que te corresponda. Además, tus contribuciones pueden ser deducibles de impuestos.

Depósitos a plazo fijo o variable para ahorrar para la jubilación

Como opciones de inversión inteligentes que no están vinculadas al mercado, el depósito fijo ofrece retornos garantizados. También puedes cosechar los beneficios de las altas tasas de interés, que pueden ayudarte al crecimiento constante de tus ahorros para la jubilación. En lugar de retirar los ingresos que tengas en el depósito bancario una vez venza su plazo, ¿por qué no renuevas el plazo del depósito? Esto supondrá un gran beneficio para ti y para tu ahorro de cara a la jubilación. Y es que los ingresos por intereses acumulados en el monto de tu capital también se reinvierten, lo que te ayudará a maximizar sus retornos fácilmente. Al renovar los depósitos bancarios es probable que también obtengas tasas de interés adicionales, ya que la mayoría de las entidades suelen hacerlo para asegurar clientes.

Aparte de eso, si estás utilizando los depósitos bancarios para ahorrar de cara a la jubilación, es recomendable que evites retirar tus ganancias antes del vencimiento, ya que esto podría provocar una sanción por parte de la entidad financiera y no percibirías los intereses que hayan generado tus ingresos con lo que esto podría afectar a tus ganancias.

Sin duda, los depósitos bancarios son una de las vías de inversión más atractivas de cara a ahorrar a largo plazo para cuestiones como la jubilación.

Consejos para ahorrar para la jubilación

Si ya has comenzado a ahorrar para tu jubilación es hora de empezar a invertir ese dinero con algo de cabeza para que cuando llegue la hora tengas un buen colchón al que acogerte. Los planes de pensiones, los depósitos bancarios o las cuentas de ahorro pueden ser excelentes métodos para empezar a ahorrar para la jubilación.

Ahorrar para retirarse no tiene que ser una tarea ardua. Algunos pequeños cambios pueden dar un resultado favorable en el saldo de cuenta de jubilación.

Establece una meta

Establecer metas concretas permiten alcanzar los objetivos. Éste es, sin duda, uno de los consejos que debes seguir si quieres ahorrar para la jubilación. Tómate un tiempo para sentarte con tu pareja o con algún amigo y piensa qué te gustaría hacer cuando estés jubilado. Esto te dará una visión más amplia de cómo podría ser tu jubilación y qué meta económica te gustaría alcanzar una vez llegada la fecha.

Ahorra un 1% más

Un pequeño aumento en el ahorro puede tener como resultado un gran aumento en tus ahorros de jubilación con el tiempo. Por ejemplo, si ganas 50.000 euros  al año, ahorra un 1% más. Eso supondría 42 euros al mes, por lo que en el cómputo anual obtendrías un rendimiento anual del 6%, por lo que si hacemos un cálculo del importe que habrás ahorrado a lo largo de 35 años este superaría los 57.517 euros, lo cual no está nada mal. Si deseas convertir sus sueños de jubilación en realidad, debe ver dónde se encuentra hoy, soñar con dónde quiere ir y hacer un plan para llegar allí.

Aprovecha los aumentos

Si hace poco que tu jefe ha decidido dar el paso y aumentarte el sueldo, es hora de aprovechar la coyuntura y ahorrar dicho dinero para la jubilación. Los aumentos ofrecen una oportunidad para aumentar la cantidad que estás ahorrando para la jubilación sin reducir tu salario neto. La próxima vez que obtengas un aumento de sueldo, considera la opción de  incluir una parte de él en una cuenta de jubilación. No hay mejor manera de aumentar sus ahorros para la jubilación que aumentando tus contribuciones cada vez que recibe un aumento de sueldo, aseguran los planificadores financieros. Tu sueldo seguirá siendo mayor como resultado del aumento, por lo que ni siquiera notarás que falta dinero. Y además, a la hora de jubilarte tendrás un importante colchón financiero.

Tener en cuenta los gastos de viaje

Viajar es más barato y más fácil cuando tienes movilidad, así que haz grandes viajes cuando seas más joven. No guardes todas tus vacaciones ni tus deseos de viajar para la jubilación, ya que será más costoso. Además, no planifiques vacaciones demasiado caras.

Deshazte de la  hipoteca

Si estás planificando para ahorrar de cara a la jubilación, empieza por la hipoteca. Tu hogar es más que un refugio, también comprende una contribución significativa a tus gastos fijos. Al pagar la hipoteca antes de la jubilación, podrás aprovechar la riqueza de tu hogar viviendo allí «sin rentas», eliminando un gasto mensual significativo.

Trabaja, trabaja y trabaja

Una de las mejores maneras de asegurarse de tener suficiente dinero hasta la jubilación es trabajar unos años adicionales, más allá de lo que originalmente habías planeado. Puede que no sea lo que quieres hacer, pero a la larga agregarás más amortiguación a tus ahorros. Incluso un par de años más de ingresos laborales pueden aumentar significativamente tus fondos de jubilación.

Y ante todo, no te desanimes. Si empiezas a planearlo todo con tiempo, es posible y mucho más fácil ahorrar un buen dinero de cara a la jubilación. La buena noticia en general es que hacer algunos pequeños cambios, tal vez trabajar unos años más, ahorrar un poco más cada mes y adoptar algunos hábitos de vida saludables, puede sumar una jubilación mucho más cómoda. Y si a esos consejos para ahorrar para la jubilación les añades utilizar productos de inversión útiles para hacer incrementar tus ahorros a lo largo de los años, como los planes de jubilación o los depósitos bancarios, el éxito está garantizado.

¿Cuál es la forma más eficiente de ahorrar para la jubilación?

Ahorrar para la jubilación debe ser un objetivo de máxima importancia. Toma nota de estos consejos para hacerlo de forma ordenada y eficiente

El ahorro destinado a la jubilación es probablemente uno de los hitos de planificación financiera más importantes de la vida de una persona. Sin embargo, desgraciadamente no siempre se le da la importancia que requiere. En España coexisten dos circunstancias que con frecuencia entorpecen esta tarea: por un lado, no existe una arraigada cultura del ahorro y la planificación financiera en general. Se suele ahorrar de forma esporádica, sin un plan específico y es mucha la gente que vive sin un mínimo colchón de ahorro de seguridad. Por otro lado, en lo que a la jubilación se refiere, los españoles tienen depositado toda o buena parte de su destino en esta etapa en la pensión pública, algo que ha podido funcionar en el pasado, pero a lo que no deben agarrarse los futuros jubilados: la generosidad de las futuras pensiones caerá de manera muy notable.

Consejos para ahorrar de forma eficiente para la jubilación

Comenzar con la mayor antelación posible

El tiempo es un aliado esencial en este objetivo. Hará el esfuerzo más gradual y permitirá abordar posibles imprevistos. Aunque aún no es algo frecuente en España (sí en otros países), el momento idóneo para comenzar el ahorro para la jubilación es tras obtener nuestro primer trabajo.

Elabora un plan detallado

No suele funcionar el ahorrar como simple hábito de guardar dinero. Realiza una planificación en la que tengas claro tu punto de partida, los recursos con los que cuentas y contarás y, sobre todo, a dónde quieres llegar, es decir, cuánto vas a necesitar en tu jubilación.

Ahorra de manera constante

Es mejor que ahorres una cantidad modesta todos los meses que cantidades más abultadas de forma esporádica. Esto es una carrera de fondo y la regularidad es lo que te llevará a la meta con éxito. No desestimes cantidades pequeñas de ahorro por considerarlas irrelevantes: producen milagros en el largo plazo si se ahorran de manera constante.

Elige los vehículos de ahorro que mejor se adaptan a tus necesidades

Uno de los ejes sobre los que debería girar el ahorro para la jubilación es un plan de pensiones o plan de previsión asegurado. La razón es que permiten desgravar anualmente las aportaciones en el IRPF hasta un máximo de 8.000 euros. Esto supone un ahorro fiscal muy importante que puede marcar la diferencia en tu plan de ahorro si reinviertes ese dinero que ahorras en impuestos. Fondos de inversión son muy buen complemento a los planes de pensiones cuando has aportado lo máximo que te permite la ley. Otras opciones interesantes son seguros de ahorro o PIAS.

Mantén siempre un perfil de inversor adecuado a las circunstancias presentes

Cuando queda mucho tiempo para la jubilación, se puede y se debe asumir riesgos, con el fin de maximizar la rentabilidad. Esos riesgos que pueden abordarse son directamente proporcionales al tiempo que resta hasta que te jubiles. Por tanto, deberás ir moderando tu exposición al riesgo según pasa el tiempo. Si es algo que prefieres delegar en profesionales, puedes apostar por los planes de pensiones de ciclo de vida: tan solo deberás elegir un plan con vencimiento cercano a tu fecha de jubilación.

¿Cómo ahorrar para la jubilación a partir de los 50 años?

Los planes del Gobierno de retrasar la edad efectiva de retiro obligan a replantearse una nueva planificación financiera.

El Gobierno quiere que nos jubilemos más tarde. Aunque hace ocho años ya se aprobó un progresivo retraso de la edad legal de retiro para alcanzar los 67 años, lo cierto es que la edad “efectiva” de jubilación sigue siendo relativamente baja en España (menos de 64 años). El Ejecutivo quiere mejorar las maltrechas cuentas de la Seguridad Social, pero para los trabajadores esto también supone cambios en su planificación financiera.

Cuando un trabajador acaba su trayectoria profesional, su principal fuente de ingresos suele ser su pensión pública de jubilación. La pensión máxima actual son 2.659 euros al mes, en 14 pagas (lo que equivale aproximadamente a 14 pagas de 2.000 euros, tras aplicarse la retención fiscal).

El gran desafío, tanto individual como colectivo, es que España es el segundo país del mundo con mayor longevidad, solo por detrás de Japón. Desde los 64 años de jubilación efectiva pasan casi 20 años en los que la persona depende del cobro de la pensión. Y hay que tener en cuenta que, en edades avanzadas, los precios medios de las residencias en España están en 1.955 euros, aunque en algunas comunidades, como el País Vasco, rozan los 2.500 euros.

“Cuando hacemos la planificación para la jubilación con nuestros clientes, hacemos cálculos pensando en que pueden llegar a vivir 100 años. Ahora tal vez parezca mucho, pero es que la longevidad sigue aumentando y es muy probable que muchos de ellos lleguen a ser centenarios”, explica Paula Satrústegui, directora del área de planificación financiera y patrimonial de Abante Asesores.


Poco margen

Para aquellos trabajadores que se empiezan a plantear con 50 años cuánto deberían ahorrar para poder tener alguna renta que complete la pensión de jubilación, la primera reflexión es que llegan algo tarde. “Para un perfil de 50 años, que le quedan al menos 15 años hasta la jubilación, sería recomendable realizar una planificación en progresión estructurando la inversión por tramos de edad teniendo más peso los productos de mayor riesgo”, explica David Espeja, director de banca privada de Banca March.

Este experto también recuerda que la recomendación general es comenzar a ahorrar tan pronto como sea posible, preferiblemente cuando se está en la treintena.

Desde Abante Asesores han realizado una modelización de cuánto dinero debería ahorrar una persona con 50 años, si quisiera obtener una renta complementaria a su pensión, de 1.000 euros (entre los 67 y los 100 años). Las cifras, son muy altas, y varían un poco en función del riesgo asumido. Si este inversor optase por un riesgo medio-alto, para tratar de conseguir un retorno medio anual del 5%, necesitaría ahorrar algo más de 1.000 euros al mes (12.157 euros). Para lograrlo con un enfoque más conservador (retorno medio anual esperable del 3%), debería ahorrar casi 19.000 euros al año (unos 1.600 euros al mes).

¿Cuánto tienes que ahorrar para disfrutar de tu jubilación?

Para determinar cuánto tienes que ahorrar para la jubilación, debes tener en cuenta tu estilo de vida, ya que no vale lo mismo para una persona acostumbrada a derrochar que para una persona más ahorradora.

Sin embargo, existen pautas de ahorro para la jubilación que cualquiera puede seguir para calcular cuánto hay que apartar para la tercera edad. Te explicamos cómo hacerte una idea aproximada de lo que debes empezar a ahorrar sin necesidad de utilizar una calculadora de ahorros para la jubilación.

¿Cuánto tengo que ahorrar para mi jubilación?

La cantidad que debes amasar para tu jubilación dependerá de varios factores:

  • cómo quieres vivir cuando te jubiles;
  • cuánto ganas ahora;
  • cuánto gastas actualmente para mantener tu estilo de vida;
  • cuánto tienes ahorrado actualmente en cuentas de ahorro, inversiones y patrimonio.

Aunque hay factores más tangibles, como tus gastos actuales y tus ahorros, la pregunta de cómo quieres que sea tu jubilación es más abstracta. La cantidad que debes ahorrar para la jubilación variará drásticamente dependiendo de si te imaginas dando la vuelta al mundo, quedándote en casa con tu familia o disfrutando de viajes a balnearios.

Cuando te jubiles, tus gastos cambiarán

También hay que tener en cuenta que tus gastos cambiarán a partir de la jubilación. Tal vez gastes más dinero en asuntos médicos, pero puede que reduzcas la cantidad que gastas en el supermercado cada mes, ya que cocinarás más en casa. Además, aunque puede que hayas amortizado tu hipoteca, quizás gastarás más en viajes. Todo dependerá del tipo de vida que quieras tener.

Puede que te resulte raro plantearte cómo quieres que sea tu vida cuando tengas sesenta y muchos años y en adelante, pero es algo que juega un papel fundamental para tus ahorros. Si te haces esa pregunta ahora, sentarás las bases para disfrutar de un estilo de vida acorde con tus valores.

Cuánto debes ahorrar para la jubilación dependiendo de tu edad

Ahora que ya te has hecho una idea general de cómo quieres empezar la última etapa de tu vida, hay tres preguntas más que deberías plantearte:

  1. ¿A qué edad te quieres jubilar? Cuanto más pronto, más dinero necesitarás.
  2. ¿Cuántos años te faltan para alcanzar esa edad? ¡Cuántos más, mejor, ya que tienes más tiempo para ahorrar!
  3. ¿Qué rendimiento arrojan tus inversiones? Cuanto mayor sea el rendimiento, antes alcanzarás tu objetivo de ahorro para la jubilación.

En general, la cifra que necesitarás para vivir cada año de jubilación oscila entre el 70 % y el 90 % de tus ingresos anuales antes de jubilarte. Esta cantidad debe componerse de tus ahorros y de la pensión de la seguridad social que te ingresa el Estado.

Es decir, que si ganas 48.000 € anuales cuando te jubilas, necesitarás ahorros suficientes para contar con entre 30.000 € y 42.000 € anuales hasta el final de tu vida. Si te jubilas a los 67 y vives hasta los 85, esto se traduce en 18 años de ahorro que tendrás que tener ahorrados para vivir cómodamente. Continuando con este ejemplo, necesitarás haber acumulado entre 540.000 € y 756.000 € cuando te jubiles.

Si te parecen cifras imposibles de alcanzar, no te preocupes. Hay muchos consejos y trucos que pues poner en práctica para jubilarte cómodamente, y la siguiente norma del 15 % también te resultará muy útil.

La norma del 15 %

Según Fidelity, una sociedad de inversión internacional especializada en pensiones, entre los 25 y los 67 años debes aportar en torno al 15 % de tus ingresos brutos a tu fondo de pensiones. Al hacerlo, te aseguras poder seguir manteniendo el mismo tren de vida que tenías antes de jubilarte.

Fidelity calculó esta cifra partiendo de la base de que dispondrás de una pensión estatal de jubilación, por lo que no todo tu fondo de pensiones debe provenir de tus ahorros. Es decir, que la mayoría de personas debe generar un 45 % de su fondo de pensiones partiendo de sus ahorros. Por tanto, si apartas un 15 % anual entre los 25 y los 67 años, podrás ahorrar esta cantidad. Pero si empiezas a ahorrar más tarde de los 25 años, Fidelity calcula que, si empiezas a ahorrar un 15 % de tus ingresos brutos a los 35, podrás jubilarte a los 65 años.

Calculadora de ahorros para la jubilación

Si todas estas cifras te parecen confusas, puedes buscar una calculadora online de ahorros para la jubilación… y hay un montón para elegir. La calculadora de jubilación de Nerd Wallet ofrece un desglose muy detallado de tus ingresos actuales, lo que tienes que ahorrar para la jubilación y tus ahorros previsibles.

Esta calculadora toma como base tu edad, tus ingresos, tus ahorros y las aportaciones mensuales a tus ahorros. A continuación, ajusta el cálculo de ahorros para la jubilación teniendo en cuenta lo siguiente:

  • una tasa de inflación del 3 %;
  • un incremento salarial del 2 % anual;
  • una tasa de rendimiento del 6 % antes de la jubilación,
  • una tasa de rendimiento del 5 % durante la jubilación.

Además, puedes configurar la calculadora para que tenga en cuenta:

  • la cantidad que prevés percibir en ayudas estatales;
  • cuánto prevés gastar cuando te jubiles y
  • qué rendimientos prevés obtener por tus inversiones antes de jubilarte

¿Cómo ahorrar para la jubilación? Empezando cuanto antes

Independientemente de tus circunstancias, el factor más importante a la hora de ahorrar para la jubilación es empezar lo antes posible. Esto se debe a que, cuanto antes empieces, más dinero podrás ganar gracias al fenómeno de los intereses compuestos. Los intereses compuestos crean un efecto bola de nieve cuando los intereses de tus ahorros empiezan a generar sus propios intereses. Durante mucho tiempo, la cantidad acumulada puede ser considerable.

Si ahorrar un 15 % cada mes te resulta complicado en estos momentos, puedes atreverte a aceptar el reto del 1 %. Esto se traduce en añadir un 1 % al porcentaje que puedes permitirte ahorrar ahora mismo para tu jubilación. Puede que no parezca mucho, pero a lo largo de muchos años, puede suponer una enorme contribución a tus ahorros.

Cuando decidas cuánto quieres ahorrar para tu jubilación cada mes, automatiza tus transferencias mensuales. De esta forma, reduces la probabilidad de que te saltes un pago y conseguirás que ahorrar para tu jubilación se convierta en una costumbre. Pero, eso sí, recuerda ajustar la cantidad de ahorro si cambian tus ingresos mensuales… ¡que tu fondo de pensiones también quiere beneficiarse de tus aumentos de sueldo!


10 razones por las que no necesitas ahorrar tanto dinero para tu jubilación 

Con las actuales reformas en el sistema de cotizaciones, tenemos que ser conscientes de que nuestra jubilación depende cada vez más de nosotros mismos, y por ello es muy importante que seamos capaces de ahorrar lo suficiente a lo largo de nuestra vida laboral para que, una vez jubilados, podamos mantener nuestra calidad de vida.

Pero ¿cuánto tiene que ahorrar una persona para poder jubilarse y mantener el mismo nivel de vida que cuando trabajaba?

Depende mucho de cada persona, de sus ingresos y gastos mensuales, así como del estilo de vida… Según la consultora norteamericana Merrill Lynch & Co con un 70 % de los ingresos que se recibían antes de la jubilación es suficiente para mantener el nivel de vida anterior. Un estudio realizado por Deutsche Bnak cifra en 100.000€ la cantidad necesaria que un español medio necesita haber ahorrado para mantener su nivel de vida en la jubilación.

Puedes calcular la cantidad de dinero que necesitas ahorrar para tu jubilación de la siguiente manera:

  • Multiplicar por 12 (meses) el gasto que supone mantener tu nivel de vida actal. Como esto resulta complicado, te recomiendo que uses Fintonic.com o su versión móvil para que haga el trabajo por ti. La aplicación ofrece en un solo pantallazo un análisis detallado de los ingresos y gastos de todos tus bancos en el rango de fechas que elijas y organizado por categorías (gasolina, súper, niños…). Selecciona los gastos recurrentes de un mes, por ejemplo 900€, y multiplícalo por 12 para saber la cantidad de dinero anual que necesitas: 12×900€=10.800€.
  • Calcular la cantidad que recibiremos por parte de la seguridad social en concepto de pensión (usa aplicaciones como la del Instituto Aviva de Ahorro y Pensiones, que calcula tu jubilación al instante cotejando datos actualizados), por ejemplo: 500€x12=6.000€
  • Restar la pensión pública al gasto estimado anual: 10.800€-6.000€=4.800€
  • Y Multiplicar la cifra resultante por la cantidad de años de vida restantes estimados: 4.800×20 años =96.000€

Aunque este ejemplo te ayuda a hacerte una idea de la cantidad que necesitarías ahorrar para tu jubilación, los expertos financieros no llegan a ponerse del todo de acuerdo, y es que depende muchísimo de cada caso. No obstante, todos coinciden en que necesitamos ahorrar una buena cantidad de dinero: desde los 100.000€ ¡hasta 20 veces tu salario anual!

Cuando nos jubilamos también podemos reducir gastos un poquito, sin dejar de darnos caprichos, ¿realmente necesitamos gastar lo mismo? Al jubilarnos nuestros gastos se reducen automáticamente (gasolina, comidas fuera de casa por trabajo, imprevistos…) y las cifras que necesitamos puede que ya no sean tan cuantiosas:

1. Ropa: se acabó renovar constantemente el armario (trajes, vestidos, zapatos, accesorios que se rompen con el uso….) para causar buena impresión en el trabajo. Ahora tú decides cuando cambiar de zapatos (si quieres) o si prolongar más la vida de tu camisa favorita. En nuestra vida laboral acumulamos tanta ropa que muchos sólo tendrán que limitarse a combinar el fondo de armario que posee.

2. Transporte. Ya no tendrás que comprar billetes de tren para ir todos los días al trabajo y, de hacerlo, tendrá un cuantioso descuento. Si eres de los que va a trabajar en coche, ¡ahorrarás una media de 4.233€ al año en combustible! (¡sin mencionar el mantenimiento del coche!)

3. Vender un coche. Si prácticamente no utilizas el coche y en casa se dispone de uno o dos más, ¡Véndelo! Tanto la venta como lo que te ahorras hacen la operación más que rentable ¡Necesaria!

4. Menos seguros. Si te deshaces del coche, su seguro desaparece, lo que implica mayor ahorro anual. Tal vez también hay otras pólizas de seguro que no necesites. Por ejemplo, si tus hijos son mayores y están independizados, tal vez ya no sea necesario un seguro de vida… ¡Medita cada caso!

5. Mudarte. Ya no estás atado a tu lugar de trabajo, así que tienes la opción de vender tu casa y mudarte a un barrio más barato ¡o al pueblo! No es necesario irse a la Conchinchina, a veces, vivir unas calles más  abajo supone un ahorro cuantioso, como el precio de la vivienda y los impuestos sobre ésta.

6. No más niños. Cuando los hijos comienzan a trabajar y se independizan (etapa que muchas veces coincide con la de jubilación) tus gastos se disparan a la baja: ya no hay cuotas de la universidad, gastos del coche extra, ni pagas semanales…

7. Viajar. Por supuesto que puede suponer un gasto enorme si viajas en primera clase y sin escatimar en gastos, “a lo Beckham”. Lo bueno de la jubilación es que te puedes ceñir a las fechas de las ofertas sin importarte los días ni los horarios, cuando los precios están más baratos (tiradisimos!). Tu flexibilidad es tu mejor baza 

8. Entretenimiento. ¡No te avergüences utilizar los numerosos descuentos disponibles para jubilados! ¡Te los has ganado! Utiliza tu tiempo libre para apuntarte a clases de golf, gimnasios… ¡Todo baratísimo!

9. Ahora eres es el jefe. Revisa tus facturas y los servicios contratados que no usas: los 20 megas que necesitaban tus hijos para estudiar, la tele por cable donde veían sus series favoritas, las suscripciones a revistas de moda o de coches… Da de baja todo lo que ya no se use o reajusta esos gastos excesivos (con 6 Megas para navegar en casa es más que suficiente), toma el control y deja sólo lo imprescindible.

10. Menos gastos mayor ahorro. Estás jubilado, se acabó cotizar para la seguridad social y destinar ese porcentaje mensual para tu futuro porque se ha convertido en el presente. Ahora puedes disfrutar íntegramente de tus ahorros sin remordimientos: ¡Bienvenido al paraíso!

Ahorrar para la jubilación siempre es una buena idea. El futuro de las pensiones públicas apunta a que cada vez puedan proveer un menor nivel de ingresos en comparación a los percibidos en los últimos años de vida laboral, por lo que el ahorro personal se hace esencial para disfrutar del nivel de vida deseado.

¿Cuándo comenzar a ahorrar?

Cuanto antes mejor. En este sentido no hay duda y si de verdad se quiere asegurar un buen capital al que acceder como complemento a la pensión pública de jubilación, comenzar lo más pronto posible a guardar un porcentaje del sueldo mensual es una de las claves de cualquier estrategia de ahorro. Ahorrar con anticipación diluye el esfuerzo y además permite hacer frente a imprevistos.

El momento ideal de comenzar a ahorrar para la jubilación en tan pronto se ingrese en el mercado laboral. No importa si en ese momento es pequeño el porcentaje que se puede dedicar a este ahorro: Lo importante es empezar y adquirir el hábito y la constancia.

Este último punto es muy importante. De poco sirve empezar a ahorrar a los 30 años si no se hace con regularidad. Es mejor aportar pequeñas cantidades de forma constante que cantidades mayores de forma esporádica. Para interiorizar este hábito, una buena idea es programar una orden permanente a otra cuenta tan pronto recibamos la nómina.

¿Cuánto ahorrar al mes?

Calcular cuánto dinero es necesario ahorrar al mes para asegurar una jubilación adecuada no es un ejercicio complicado. En primer lugar, podemos estimar a través de diversos simuladores la futura pensión pública que nos corresponderá. En paralelo, fijaremos el nivel de ingresos con el que pensamos que vamos a tener una jubilación a la altura de nuestras expectativas. El ahorro necesario en el momento de la jubilación será aquel que, para la esperanza de vida vigente, cubra ese diferencial entre necesidades económicas e ingresos procedentes de la pensión pública.

Saber qué cantidad de dinero es necesaria ahorrar al mes también depende del momento en el que se empiece a ahorrar. Aquí la regla es sencilla: cuanto más tarde se comience a ahorrar, mayor deberá ser la cantidad de dinero destinada para poder asegurar una jubilación tranquila.

De manera más concreta, los expertos recomiendan intentar ahorrar en torno a un 7-10%% de los ingresos. Esta cifra, orientativa, se puede modificar en función de la estrategia de inversión de nuestro ahorro, y aquí es donde entran en juego los diferentes productos de ahorro e inversión pensados para asegurar una jubilación tranquila.

¿Dónde invertir este ahorro?

Si el ahorrador comienza temprano a guardar parte de su dinero para la jubilación y, sobre todo, si es constante en este ahorro, en poco tiempo dispondrá de un importante capital que debería invertir correctamente para que no solo sean sus aportaciones las que hagan crecer su ‘hucha para la jubilación’, sino también la rentabilidad generada por su dinero.

Para ello, existen numerosos instrumentos de ahorro que invierten el capital depositado y proporcionan una interesante rentabilidad. En concreto, los planes de pensiones son uno de los productos más populares entre los ahorradores españoles, gracias a la amplia gama existente en el mercado, que permite encontrar a todo inversor un plan que se ajuste a sus necesidades y gracias también a su sencillo funcionamiento.

El destino del ahorro dependerá del tipo de ahorrador y de cuál sea el momento vital en el que se encuentre. Ahorradores jóvenes deberán apostar por activos que opten a mayor rentabilidad, aunque lleven asociado un riesgo más elevado, dado que la lejanía de la jubilación permite asumir riesgos. El planteamiento es el contrario para ahorradores que se encuentren cerca de la jubilación. Activos recomendables para cada caso son, respectivamente, la renta variable y la renta fija.

Aquellos que no quieran preocuparse por esta transición entre tipo de activos a medida que pasa el tiempo, pueden optar por los planes de pensiones de ciclo de vida, cuya gestión se va adaptando automáticamente a la fecha de vencimiento del plan, que será una fecha cercana a la de jubilación.

El tipo de producto de ahorro también dependerá del perfil de ahorrador. Aquellos en edad cercana a la jubilación pueden optar por seguros de jubilación, que además de cubrir la contingencia de jubilación, pueden convertir en rentas vitalicias, un producto muy adecuado para complementar la pensión pública de jubilación y con importantes reducciones fiscales. Los más jóvenes pueden optar por vehículos de ahorro colectivo como los planes de pensiones, que además ofrecen importantes incentivos fiscales en el momento de la aportación.

Las ventajas de ahorrar con un plan de pensiones

Los planes de pensiones cuentan con diversos atractivos, entre los que se encuentran las ventajas fiscales o la flexibilidad a la hora de realizar aportaciones o traspasos:

  • Ventajas fiscales: Las aportaciones realizadas a planes de pensiones se pueden desgravar en IRPF, reduciendo la base imponible y permitiendo al contribuyente beneficiarse de un interesante ahorro fiscal. La cantidad máxima a desgravar anualmente será de 2.000 euros o el 30 % de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos individualmente en el ejercicio.
  • Disciplina de ahorro: Las aportaciones a un plan de pensiones pueden ser puntuales o periódicas. Es posible automatizar las aportaciones al plan de pensiones con la periodicidad deseada, lo que contribuye a mantener una disciplina de ahorro durante los años previos a la jubilación.
  • Posibilidad de movilizar los derechos consolidados vía traspaso a otro plan de pensiones o plan de previsión asegurado. De este modo podemos fácilmente ir movilizando nuestro ahorro hacia productos que se adapten a nuestras necesidades en todo momento.

La motivación del ahorrador

Para poner en marcha todas las estrategias y trucos anteriormente mencionados existe un factor fundamental sin el cual el ahorrador no conseguirá su objetivo: la motivación.

Antelación y constancia son factores esenciales en el ahorro para la jubilación. Sin embargo, cuando todavía faltan tres o incluso cuatro décadas para la llegada de la jubilación, puede resultar complicado ver esa necesidad de ahorrar. Se tiende a una visión cortoplacista y se tiende también a pensar que la pensión pública será suficiente para mantener un nivel de vida adecuado, cuando lo normal es que, tras el retiro, el trabajador pierda poder adquisitivo.

Así, para intentar fomentar esa motivación, lo ideal es saber exactamente qué nivel de ahorro se necesita y establecer un plan para cumplirlo. ¿Querrá viajar tras la jubilación? ¿Tener esa casa o coche que siempre quiso? Son ideas motivadoras a las que se le pueden sumar algunas menos amables pero también, muy presente como la necesidad de contar con cuidados médicos cuando ya se tiene una edad avanzada. Tanto para lo bueno como para lo malo, tener un buen nivel de ahorros en la jubilación es una tranquilidad que no tiene precio.

¿A qué edad hay que empezar a ahorrar para la jubilación?

El futuro de las pensiones preocupa a la mayoría de los españoles. Nueve de cada diez cree que no recibirá una pensión pública cuando se jubile o que esta no será suficiente para mantener su nivel de vida, de acuerdo con un estudio de ING. Sin embargo, pocos españoles se han puesto manos a la obra y han empezado a ahorrar. Según el informe del banco naranja publicado el pasado mes de noviembre, siete de cada diez todavía no ha empezado a hacerlo.

Nunca es tarde para comenzar a ahorrar, pero cuanto antes se empiece, más fácil resultará alcanzar el objetivo. Varios expertos entrevistados por el comparador de productos financieros HelpMyCash coinciden en que un buen momento para comenzar es al incorporarse al mercado laboral, cuando se comienzan a generar ingresos. Es aconsejable “planificar el ahorro para la jubilación al comienzo de la vida laboral, en cuanto se tenga capacidad de ahorrar”, explica Xavi Blanquet, director de soluciones de ahorro de Banco Sabadell.

¿Por qué empezar tan pronto?

Cuanto antes se empiece, menos esfuerzo se tendrá que realizar para conseguir el objetivo. “El mayor aliado en una inversión a largo plazo es el tiempo y, en este sentido, una de las grandes ventajas de empezar cuanto antes es que permite que el interés compuesto trabaje por nosotros”, explica José González, director de pensiones en Santander Asset Management, al ser preguntado por HelpMyCash.

El interés compuesto permite rentabilizar las ganancias que nuestros ahorros van generando, por lo que cuanto antes se empiece a acumular capital, mayor efecto tendrá sobre el saldo final. Además, las aportaciones que se tendrán que realizar cada año serán menores, ya que se tendrá más tiempo por delante.

Un ejemplo práctico: supongamos que ahorramos 2.000 euros al año en un plan de pensiones durante 40 años y que obtenemos una rentabilidad media del 2% anual. En el momento de retirarnos, nuestro plan tendría un saldo bruto de 123.000 euros, de los cuales 43.000 serían ganancias. Ahora imaginemos que ahorramos solo durante 20 años. En ese caso, para lograr el mismo objetivo tendríamos que invertir cada año 5.000 euros y al final los intereses solo serían de 24.000 euros.

Por otra parte, el aumento de la esperanza de vida nos obliga a acumular más capital, ya que tendremos que estirar los ahorros durante más años. “Estamos hablando de muchos años de retiro para los que necesitaremos un buen colchón financiero si queremos mantener nuestro nivel adquisitivo”, señala el encargado de la relación con los inversores de la gestora Finizens, José Manuel Guinea.

La tercera razón es que si empezamos antes, nuestras expectativas de rentabilidad podrán ser mayores. Por lo general, se aconseja que a medida que se acerca la edad de jubilación, se reduzca la exposición a la renta variable con el objetivo de mantener el capital, mientras que si todavía queda mucho tiempo para el retiro, podemos priorizar ganar más, incluso si eso implica asumir más riesgo, ya que dispondremos de más tiempo para compensar las pérdidas.

Así, empezar a ahorrar de jóvenes “también permitirá asumir durante una mayor cantidad de años una cartera (correctamente diversificada) con un riesgo más elevado, buscando una rentabilidad más alta”, afirma Pablo Tellería, encargado de la relación con los inversores del robo advisor InbestMe.

No invertir todo al mismo plan

Tellería señala que deberíamos destinar al ahorro a largo plazo entre un 10% y un 20% de nuestros ingresos y, de esa cantidad, “entre un 30% y un 50% podría ir a un plan para complementar nuestros ingresos una vez jubilados”.

En cualquier caso, las cantidades que podremos ahorrar dependerán de lo que nos permita nuestro sueldo, pero lo importante es adoptar un hábito y no abandonarlo, explican desde HelpMyCash. Además, no olvidemos que los planes de pensiones tienen una aportación máxima anual con derecho a deducción.

Si se opta por ahorrar con un plan de pensiones, no es recomendable invertir todos los ahorros en este producto, ya que no se podría rescatar el dinero hasta pasados diez años si se necesita o hasta que se cumpliese alguna de las contingencias que marca la ley, como paro de larga duración o enfermedad grave.

Jubilación. ¿Cuánto se necesita ahorrar para complementar la pensión?

Los expertos recomiendan ahorrar entre un 7% y un 10% de los ingresos mensuales para vivir un retiro desahogado

Llegar a la jubilación con el mismo poder adquisitivo del que gozan durante su vida laboral es uno de los objetivos que se plantean muchos ciudadanos, que cada vez son más conscientes de que con sus pensiones no lo van a conseguir. Para complementarlas y mantener su nivel de vida en su etapa de retiro el ahorro es esencial.

Pero las preguntas que muchos se plantean es cuándo empezar a ahorrar, qué cantidad dedicar a ello y cómo hacerlo.

El primer paso es definir qué tipo de retiro se desea y cuánto dinero se necesitará para conseguirlo. Después hay que trazar un plan financiero a la medida de cada ahorrador.

El secreto, según Isabel Casares, secretaria general de la Organización de Consultores de Pensiones (Ocopen), es empezar a ahorrar lo antes posible, con regularidad e ir aumentando el importe.

“La recomendación es que se empiece desde el momento en que se inicia la vida laboral y disponemos de un salario, lo que nos permitirá generar un fondo periódico para complementar la pensión”, señala la experta.

Ahorrar un porcentaje del sueldo mensual es una de las claves de cualquier estrategia de ahorro y hacerlo con anticipación diluye el esfuerzo y permite hacer frente a imprevistos.

“Los trabajadores tienen que entender que su jubilación será distinta a la de sus padres y demorar el comienzo del ahorro para la jubilación solo hará más cuesta arriba conseguir el objetivo”, asegura Rafael Villanueva, manager retirement de Willis Towers Watson España .

Por eso, considera que “a largo plazo, pequeños esfuerzos de ahorro consiguen resultados sorprendentes. Con frecuencia, es más importante ser constantes con cantidades pequeñas, que realizar solo aportaciones esporádicas, aunque más elevadas”.

¿Cuánto ahorrar?

Para saber qué cantidad ahorrar al mes, el primer paso es estimar a través de un simulador la futura pensión pública que se va a recibir.

Este paso podrían ahorrárselo los ciudadanos si finalmente el Gobierno envía a los cotizantes la famosa carta naranja que prometió en 2011 Mariano Rajoy con la cuantía de las pensiones que recibirán. Pero todo hace pensar que la carta no llegará. Es una medida impopular y restaría votos al partido que se atreviera a enviarla.

Una vez estimada la pensión, hay que cuantificar el nivel de ingresos con el que se pretende lograr una jubilación holgada, a la altura de las expectativas.

Así, el ahorro necesario en el momento de la jubilación será aquel que, para la esperanza de vida vigente, cubra ese diferencial entre las necesidades económicas y los ingresos procedentes de la pensión pública.

Los expertos recomiendan ahorrar entre un 7% y un 10% de los ingresos mensuales. Otros señalan que un objetivo razonable es el 15% del salario bruto anual si se empieza a ahorrar a los 25 años; un 18% si se comienza a los 30 años o un 23% si se empieza a los 35 años.

Según fuentes de Singular Bank, “las matemáticas lo dejan claro: cuanto antes se empiece, menor será el esfuerzo”.

¿Cómo ahorrar o invertir?

Una vez acumulado cierto capital, el futuro jubilado tiene que trazar una estrategia de inversión y ver dónde puede colocar ese dinero para obtener rentabilidad.

En el mercado existen muchos productos de ahorro e inversión, pero los planes de pensiones se han diseñado expresamente para lograr un ahorro finalista de cara a la jubilación. Además, cuentan con ventajas fiscales.

Las aportaciones realizadas al plan durante el año se desgravan de la base imponible del IRPF hasta la menor de las siguientes cantidades: 8.000 euros o hasta el 30% de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.

No obstante, estos incentivos pueden no permanecer durante mucho tiempo, ya que el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha anunciado que va a trasladar estos privilegios a los planes de pensiones de empleo, quitándoselos a los privados.

También son los más populares en España debido a la amplia gama existente en el mercado, que se adecúan al perfil de riesgo de cada ahorrador, y a que están gestionados por profesionales.

En opinión de Jesús Pérez, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), “para el público general, que no quiere complicarse la vida, los fondos de inversión y los planes de pensiones son los mejores productos para invertir y para ahorrar de cara a al jubilación, porque son carteras diversificadas y gestionadas de forma profesional”.

No obstante, hay otros productos en los que también se puede invertir para rentabilizar un ahorro finalista.

Entre ellos los expertos destacan los Planes de Previsión Asegurado (PPA), muy parecidos a los planes de pensiones, aunque garantizan un interés.

Son seguros cuyo capital se recibe en el momento de la jubilación y como priorizan la preservación del capital al riesgo, su rentabilidad suele ser  baja, sobre todo con los tipos de interés en mínimos. También permiten desgravar. 

Otro vehículo de ahorro es el Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS). Se trata de un seguro que se paga anualmente. Cuando llega el momento de la jubilación se cobra como renta vitalicia o como una pensión mensual, y es entonces cuando tiene beneficios fiscales.

Además, existen otros tipos de seguros para la jubilación sin límites sobre el importe de las primas y sin desgravaciones fiscales. Al tratarse de seguros, la tributación cambia dependiendo de cómo se recupere el dinero invertido al final del contrato.

Inversión según la edad

La edad también cumple un papel importante en el destino del ahorro. Según fuentes del Instituto BBVA de Pensiones, los ahorradores jóvenes deberán apostar por activos de renta variable que opten a mayor rentabilidad, aunque lleven asociado un riesgo más elevado, dado que la lejanía de la jubilación permite asumir riesgos.

El planteamiento es el contrario para ahorradores que se encuentren cerca de la jubilación para los que es más interesante optar por activos de renta fija.

Según fuentes del Instituto, “aquellos que no quieran preocuparse por la transición entre tipo de activos a medida que pasa el tiempo, pueden optar por los planes de pensiones de ciclo de vida, cuya gestión se va adaptando automáticamente a la fecha de vencimiento del plan, que será una fecha cercana a la de jubilación”.

Mientras que para los ahorradores más próximos al retiro una buena opción, a juicio del Instituto BBVA de Pensiones, son los seguros de jubilación, ya que “además de cubrir la contingencia de jubilación, pueden convertirlos en rentas vitalicias, un producto muy adecuado para complementar la pensión pública y con importantes reducciones fiscales”.

Lo que está claro es que los trabajadores cada vez son más conscientes de que es necesario ahorrar para la jubilación porque las pensiones del futuro serán inferiores a las actuales.